MANUAL DE INSTRUCCIONES

MANUAL DE INSTRUCCIONES

mayo 12, 2018 4 Por Ana Palacios

 

 

 

 

MANUAL DE INSTRUCCIONES

Este manual de instrucciones trata sobre algunos de los obstáculos que hay que superar para aprender a caminar y sobre los apoyos que permiten sacar los pies del pedestal que los sujeta.

¿Por qué deseo compartir este manual? ¿Acaso creo que tengo algo qué enseñar?

Humildemente, no. No tengo nada que enseñar, pese a ello y, aunque la respuesta parezca clara, algo me impulsa a compartir ese ”nada”.

Durante muchos años apenas fui algo más que un bloque de material que se podía moldear. Necesitaba una base para mantenerme en pie y pensaba que permanecería ad eternum sin movilidad.

En la difícil tarea de “avanzar” surge la duda y aparecen los miedos, porque hay que soltar los apoyos que durante años han otorgado estabilidad.

Cuando alguien decide dar un paso ha que abandonar el espacio que ocupaba uno de sus pies con anterioridad y, en ese momento, la duda se hará escuchar.

—¡Cuidado! ¿Qué ocurrirá si pisas una piedra o el asfalto está quebrado?

Si aun así te atreves a dar el paso, no olvides que la duda nunca enmudece y pronto te dirá:

—Tal vez hayas dado un paso, pero ¿acaso sabes a dónde vas?

No le prestes atención, porque su voz es como un canto de sirenas, es mejor taparse los oídos o hacerse la desentendida. Tampoco se aconseja volver la vista atrás. Es preferible mantener el equilibrio agarrando con una mano el valor y con otra la confianza y servirte de ellas como dos bastones de travesía.

Sorprendida por tu actitud, la duda preguntará:

—¿Confianza? ¿Qué sabes tú de la confianza?

Continúa sin responder, porque, como sabes y si no lo sabes te lo digo, la confianza surge de la evidencia que percibimos sobre ciertas cosas que no se ven.

He de decir que al comienzo del camino es fácil que se presenten dos peligrosas sensaciones: a) añoranza de la seguridad que ofrecía la endurecida base acabada de abandonar y b) no saber utilizar la libertad recién estrenada.

La duda lo sabe y de nuevo aparecerá diciendo.

—¿Para qué moverte? Puede que en el camino aparezca algún nuevo pedestal, en el que te desees quedar.

En estos casos aprieta un poco más fuerte las manos y sentirás que tanto el valor, como la confianza te sugiere bajito: “Nunca te detengas, avanza, avanza… “.

Si, como yo, todavía eres de los que necesitas apoyarte en algo puedes escribir y así tus pies se irán apoyando en el poder de las palabras.

Avanzar no es una marcha rápida ni una maratón, tampoco es ir avasallando a los que encuentres a tu lado; avanzar es dar pequeños pasos con determinación, manteniendo la mirada en el objetivo final: ser consciente del camino y alcanzar la auténtica libertad.

Finalmente, te sugiero que mantengas cerca este manual para poder leerlo siempre que en tu vida aparezca la duda o surjan los miedos.

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