LA EVOLUCIÓN DE LOS DERECHOS

SOBRE LA EVOLUCIÓN DE LOS DERECHOS

La semana pasada publiqué una carta a los lectores del blog en la que, entre otras cosas, hablaba de los derechos de los animales.

Hubo comentarios, muy a tener en cuenta, puntualizando que los animales no tienen derechos, puesto que no se les pueden reconocer obligaciones; así es, ciertamente el ordenamiento jurídico no los reconoce como sujetos de derechos, privilegio éste que solo se otorga a las personas físicas y a las personas jurídicas.

Sin duda no me expresé adecuadamente, pido disculpas, y voy a tratar de hacer un breve recorrido sobre la “evolución de los derechos en la historia”

Para empezar, expondré la clasificación que se hace entre: Derecho Natural y Derecho Positivo.

El Derecho Natural, algunos lo definen como el conjunto de principios jurídicos inmutables y universales que derivan de la propia naturaleza y razón humana. Su idea fundamental es la “justicia” y su finalidad el “bien común”.

Derecho Positivo: se define como la concreción del derecho natural y su adaptación a las circunstancias sociales concretas, de un momento histórico determinado.

Dicho ésto, transcribo una definición, que todos podréis encontrar con facilidad, sobre lo que se entiende por derechos humanos:

“Los derechos humanos son aquellos que toda persona, sin importar su raza, sexo, etnia, lengua, nacionalidad o religión, posee como derechos inherentes desde su nacimiento. Incluyen el derecho a la vida, a la libertad o a la no esclavitud ni a la tortura”. Desde 1948 pasaron a ser parte del “derecho internacional”

De estos llamados “derechos humanos”, existen varias clasificaciones, entre ellas: según el punto de vista de su naturaleza, de su origen, de su contenido y del momento histórico.

Se podrían escribir muchas páginas sobre el tema, porque hay muchas escuelas y numerosos puntos de vista, pero aquí no pretendo hacer una disertación jurídica, sino un sencillo análisis, dejando abierta una puerta a la esperanza.

Para llegar al punto deseado, me voy a centrar en la clasificación de carácter histórico, denominada “Tres Generaciones”, según el momento del reconocimiento de los derechos.

Los Derechos de la Primera Generación (Derechos Civiles y Políticos) son los primeros derechos consagrados en los ordenamientos jurídicos internos e internacionales. Surgieron como respuesta a las reclamaciones de los principales movimientos revolucionarios a finales del siglo XVIII, en occidente. Entre ellos el derecho a la vida, derecho a la libertad, derecho a la igualdad ante la ley y un largo etc.

A la Segunda Generación corresponden los Derechos Económicos, Sociales y Culturales; a partir de su reconocimiento, el llamado Estado de Derecho, pasó a denominarse Estado Social de Derecho. Entre ellos el derecho al trabajo, derecho a la vivienda, derecho a la salud, derecho a la educación, etc.

Los Derechos de la Tercera Generación están motivados por una serie de preocupaciones globales propias del siglo XX y principios del siglo XXI, entre ellos el derecho a la paz, derecho a gozar de un medio ambiente sano, derecho a la protección de los datos personales, etc.

Vista esta clasificación, vemos que pese a su reconocimiento,

* Hay millones de personas en todo el mundo que no disfrutan de estos derechos.

* Hay presos por defender ideas no consideradas “políticamente correctas”

* Hay personas maltratadas y asesinadas cuando quieren ejercitar su derecho a la libertad (violencia doméstica).

* Hay centenares de personas y familias sin trabajo y sin una vivienda digna.

* Hay guerras porque son un gran beneficio para los fabricantes de armas y para los que se reparten, después, el pastel con la reconstrucción de los países destruidos.

Pese a todo ésto y mucho más que se podría decir, mantengo la esperanza y prefiero pensar que, si el reconocimiento de los derechos que hoy tenemos ha sido progresivo, tal vez, algún día exista una “Cuarta Generación de Derechos” en la que se regulen algunos que hoy no están reconocidos como tales, se articulen medidas efectivas para su cumplimiento y se exijan responsabilidades por maltratar animales, por destruir la flora y la fauna y por cualquiera otro acto que pueda contribuir a la destrucción de nuestro planeta, porque ello sería un indicador de que la raza humana había evolucionado.

Soy consciente que, como decía el cantautor J.A. Labordeta: “También será posible que esa hermosa mañana ni tú, ni yo, ni el otro la lleguemos a ver, pero habrá que esforzarse para que pueda ser”.

Termino con ésta breve pero contundente frase de Gandhi: “La evolución de los pueblos se mide por el trato hacia sus animales”.

 

Feliz reflexión!

CARTA A QUIENES VISITAN MI BLOG

CARTA A QUIENES VISITAN MI BLOG

Queridos compañeros del camino, permitidme que os llame así.

A través de esta carta pretendo hacer dos aclaraciones y también dar las gracias. ¡Hay siempre tantas cosas que agradecer…!

La primera aclaración está dirigida a las personas que me han preguntado si el blog era compartido, porque cuando entran en él se encuentran con el nombre de Sophie Rasil.

Bien, pues diré que, para bien o para mal, la única responsable de lo que aquí se dice soy yo, pero Sophie Rasil, no es una okupa, sino una invitada.

¿Por qué razón la puse en el blog?

– Por desconocer el funcionamiento de las redes sociales.

– Por el deseo de permanecer en el anonimato, cosa que no he sabido hacer, todo ha de decirse.

– Para dar a conocer el nombre de la protagonista del libro que estoy gestando.

La segunda aclaración la dirijo a quienes me preguntan por qué hago tanto hincapié en los derechos de los animales, cuando hay tantos colectivos en riesgo de exclusión social que están necesitando ayuda.

Reconozco que hace un tiempo yo era de las que pensaba así, ahora no es que me haya olvidado de las personas, sino que he ampliado un poco más la visión.

No soy una voz autorizada para profundizar en estos temas, solo la voz de alguien que tras un poco de reflexión ha llegado a comprender que si bien hemos de fomentar la generosidad, la comprensión y el amor entre los humanos, también hemos de respetar y proteger a los animales:

– porque ellos no tienen ni voz ni voto para defenderse.

– porque no poblaron la Tierra antes que nosotros para luego ser maltratados y

– porque tienen el mismo derecho que nosotros a vivir en paz y armonía.

¿Alguien lo pone en duda?

No nos engañemos, si existen ciertas enfermedades, la hambruna, las guerras y un largo etcétera es porque interesa a quienes mueven los hilos.

Por tanto, concluiré diciendo que, desde mi humilde opinión, siempre hay que defender los derechos humanos, pero ésto no significa que no se puedan y deban defender también los derechos de los animales.

Como bien dijo Gandhi: “La grandeza de una nación y su progreso moral se puede juzgar por la manera en que trata a sus animales”

Hechas estas aclaraciones, aprovecho La entrada para dar las GRACIAS:

* A todas las personas que me felicitaron ayer en mi cumpleaños. Uf! Cuántas felicitaciones recibí… ¿Será que están en relación con los años cumplidos?.

* A las personas que, en cuanto han sabido que el libro de “Las vivencias de Sol y Luna” estaba a la venta, ya lo han encargado o lo han comprado, contribuyendo con ello a una “noble causa”.

* A mi sobrina que con su “saber hacer” hizo un hermoso dibujo para la portada del libro.

* A mi amiga Adriana que, generosamente, se ofreció para hacer el collage de las mascotas.

* A todos los que me enviaron las fotos de sus mascotas, permitiendo que Luna consiguiera formar el grupo virtual que deseaba.

* A una persona, de la que solo conozco su nombre, por la carta que me hizo llegar animándome a seguir escribiendo y publicando, tras haber leído el libro “Más allá de las palabras”.

* A la “escritura”, ya que me ha ofrecido la oportunidad de conocer, aunque sea “virtualmente”, a personas encantadoras a las que nos une la misma afición; con algunas mantengo una comunicación fluida y no descartamos la idea de llegar a conocernos.

* A quienes me regalan elogios, porque, aunque los considero inmerecidos, me animan a seguir escribiendo y compartiendo.

* A quienes han reaccionado mucho mejor de lo que cabía esperar y también a los que no han llegado al nivel que yo esperaba, porque cualquier actitud es respetable y ayuda a madurar.

* A mis queridas y recordadas ex-alumnas, que con tanta dedicación y mimo preparan siempre las presentaciones de mis humildes libros.

Con cariño para todos,

Ana

 

 

 


DIFERENTES PUNTOS DE VISTA

DIFERENTES PUNTOS DE VISTA

Cuando decidí abrir este blog aposté por la idea de crear un pequeño espacio en el que compartir escritos de diferentes aromas: unos tendrían aroma reflexivo, otros un perfume aparentemente “picantón” y otros llevarían en su esencia unas gotas de ternura y compasión hacia los “animales”.

Era evidente que tendría más éxito, traducido en visitas, si los escritos versaban sobre otros temas que “atraparan” más, pues todos sabemos que hoy el poder de la noticia reside en despertar la emoción, sin que importe poco o nada la realidad o la verdad, tal vez, porque ésta es compleja y obliga a pensar.

Desde que abrí el blog también visito las redes sociales y, pese a reconocer que son  herramientas muy válidas, si se utilizan bien, he descubierto que cuanto más impactante o más hiriente es lo que se dice más veces se comparte, no importa el grado de verdad o falsedad que contenga, el caso es llegar al emocional de los demás; confieso que nunca pensé que podrían circular por la red tantas barbaridades.

Durante un tiempo, he intentado “equilibrar” la balanza a mi manera (mi signo es libra) metiéndome, sin que nadie me llamara, en conversaciones de personas totalmente desconocidas y, aunque no he recibido ninguna mala contestación, hoy decido retirarme de esa labor auto-impuesta, pues creo que mi trabajo era como pretender “llenar de agua un colador”, así que mis pequeñas intervenciones en la red se reducirán, a partir de hoy, a temas relacionados con “animales de cuatro patas” y, por supuesto, mientras pueda, a publicar los escritos en mi blog.

Doy esta explicación porque alguna persona me la ha pedido personalmente y porque todas os la merecéis. En nada ha cambiado mi forma de ser ni de pensar, pero considero que en la vida hemos de hacer una “discriminación”, una criba, separando lo insustancial e innecesario de lo verdaderamente esencial y dedicar a ésto nuestra energía, decisión que nos ayudaría a gestionar mejor el tiempo y nos alejaría del estrés.

Por cierto, en breve hablaré sobre la palabra “discriminación”.

Ilustro la entrada con una foto de Sol y Luna, a los que ya conocéis. Son dos fotos hechas en el mismo instante: la foto de sus caritas la hizo mi vecina, cuando los pilló mirando con atención hacia su patio; la otra foto la hice yo desde mi casa. Es una imagen que, desde mi humilde opinión, muestra muy claramente que nuestra verdad es solo una parte de una Verdad mucho mayor, aunque la propia obcecación impida que lo veamos.

Gracias por visitar mi blog.

Feliz reflexión!

CARTA DE UN ANIMAL MALTRATADO

CARTA DE UN ANIMAL MALTRATADO

Querido amigo humano.

Soy un animal maltratado y como no sé expresarme como tú, una amiga se ha ofrecido para escribir esta carta en mi nombre y en el de todos los animales maltratados o abandonados, porque a todos nos une el dolor que un día sentimos y el agradecimiento hacia los que hoy nos protegéis y nos ofrecéis una nueva oportunidad.

Somos muchos los mutilados, maltratados o abandonados que vagamos de aquí para allá sin un cobijo donde guarecernos y sin apenas nada para comer; solo nos queda esperar que llegue nuestro fin, sin llegar a comprender qué razón mueve a un ser humano para hacer cosas así.

¿Podéis imaginar un mundo sin animales?

¿Os habéis parado a pensar que los animales poblamos la Tierra desde mucho antes que el hombre?

Podemos entender que hayáis evolucionado más que nosotros y que, por tanto, pertenezcamos a un reino inferior, pero siempre y cuando vosotros os comportéis como “animales racionales”, porque cuando no utilizáis la razón, cuando provocáis guerras, cuando apaleáis, maltratáis o abandonáis a un ser vivo os convertís en el animal más devastador que existe sobre la Tierra.

Cierto es que nosotros también nos peleamos, casi siempre por defender la comida o el territorio, pero no debéis olvidar que a los animales solo nos mueven nuestros instintos y no sabemos hacer más, pero nunca presumimos de lo contrario.

Si vosotros os comportárais como lo que realmente sois, tal vez nosotros también iríamos cambiando, porque ya sabéis que: “el batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en la otra parte del mundo” o dicho de otra forma: las pequeñas acciones pueden generar grandes cambios.

Hay quien dice que, cuando se abandona a un animal, éste nunca olvida a los primeros dueños y, en algún caso, puede que  sea así, pero ¿acaso vosotros olvidáis a los familiares o amigos que se van? Recordarlos no significa que, con el tiempo, no se pueda amar a otros.

El agradecimiento que sentimos cuando unos ojos nos miran con ternura, cuando una mano nos acaricia o simplemente cuando sentimos que alguien nos acepta como lo que realmente somos, genera en nuestro interior un huracán de amor que, sin lugar a dudas, ha de provocar algo bueno.

¡Qué hermoso sería que dejarais de vernos como cosas o como objetos desechables y nos vierais como seres vivos que sentimos emociones y que os necesitamos, como vosotros nos necesitáis a nosotros.

Gracias amigo por aceptarme como soy, por no buscar presumir de tener un animal de raza o con pedigrí, gracias porque pese a que presento un aspecto desaliñado e incluso puedo sufrir algún defecto provocado por las torturas recibidas, me has abierto la puerta de tu corazón, de tu familia y de tu casa.

Ten paciencia conmigo, no es que no me fíe de ti, es que tras las experiencias vividas, no me fío de nadie, comprende que razones no me faltan; pero si te conformas con lo que hoy te puedo dar, seguro que con el tiempo compensaré tu esfuerzo y podremos compartir juntos nuestra vida y nuestro sueño, el de aspirar a que el hombre se comporte como un “animal racional”, que en el mundo desaparezca el odio y la sinrazón y en su lugar nos envuelva la comprensión y el amor.

Por favor, si lo consideras oportuno, comparte este escrito para que llegue a todas esas personas que nos protegen y nos cuidan, porque a todas ellas va dirigida mi carta.

Te da las gracias,

 

Un animal maltratado

TRISTEZA

TRISTEZA

No pensaba escribir nada sobre este tema, pero es difícil permanecer en silencio ante determinadas situaciones. Creo que tengo las ideas claras y durante todos estos días he intentado y, más o menos conseguido, que las emociones no se adueñaran de mí, pese a ello hoy la tristeza invade mi corazón.

Por primera vez en tres años he sentido alegría de que mi padre no viviera. Fue uno de los adolescentes que formaron la llamada “Quinta del biberón”. No voy a entrar en detalles, quien quiera entender ya puede hacerlo. Son muchas las cosas que he oído contar sobre la “contienda”, prefiero llamarla así, y ayer, todas de golpe, las recordé.

Entonces eran “los rojos o republicanos” y “los nacionales”, hoy son los “independentistas” y los nacionalistas”. Los nombres poco importan el hecho es que, por la incompetencia de quienes viven de la política, los ciudadanos de a pie vuelven a estar divididos; división entre amigos, división entre familias, división entre vecinos.

Desde que me permito mirar a través de las ventana de las redes sociales puedo ver un odio y una sinrazón que yo ya creía superada, pero me equivocaba. Dicen que la verdadera evolución del ser humano es muy lenta y una y otra vez, tal afirmación, se pone en evidencia.

Hay personas que necesitan “desfogarse” y aprovechan cualquier oportunidad para hacer detonar su emoción; puede ser la religión, la política, los toros, el fútbol o no importa qué. El caso es vomitar la rabia que los corroe. Mientras tanto quienes viven del fútbol, los toros, la religión, la política, se frotan las manos desde sus casas o sus despachos.

“A por ellos” gritaban unos. ¿A por quién? -pregunto yo. Catalunya ha acogido y sigue acogiendo a miles de personas de todos los lugares. Quién no se siente bien supongo que se va, otros muchos nos hemos quedado. La mayoría de los que están diciendo improperios contra esta tierra nunca han vivido en ella. Solo saben lo que dicen los manipuladores de turno. Nunca me he sentido discriminada, tengo amigos catalanes, vecinos catalanes, he tenido jefes catalanes y siempre me he sentido tratada como persona, independientemente de mi lugar de nacimiento.

No estoy por la independencia, me atrevo a decirlo públicamente, pero tampoco me representan, la mantilla, los toros, las procesiones ni la pandereta.

Por otro lado, también circula por las redes mucha rabia contra la policía nacional y la guardia civil, cuando ellos solo son unos mandados ¿pensáis que no estarían mejor en su tierra y en su casa? Puede que defiendan ideas contrarias, pero están aquí “puteados” perdonadme la expresión y, aunque justo es reconocer que emplearon más fuerza de la necesaria, considero que no es hacia ellos hacia donde hay que dirigir las miradas, sino hacia los que, desde los despachos, dan la orden y los mandan.

No fui a votar, porque, como digo, no estoy por la independencia, pero entiendo que las leyes no son inamovibles, que la sociedad cambia y que las normas han de adecuarse al sentir de esa sociedad.

Por poner un ejemplo: cuando alguien considera que ha de separarse de su pareja, no siempre consigue hacerlo de común acuerdo, aunque eso sería lo ideal; a veces, los intereses de cada parte son opuestos y entonces una parte toma en solitario la decisión y esa posibilidad hoy ya está regulada; pese a ello, cuando la otra parte no lo entiende o no lo acepta emplea la fuerza y leemos la noticia: “una víctima más de violencia doméstica”. Siempre es así, cuando colapsan diferentes ideas o bien se llega a un acuerdo desde la razón o se llega al enfrentamiento desde la emoción.

Disculpad los que no penséis igual, pero como ciudadana yo también tengo derecho a expresar mi opinión. Insisto, no estoy por la independencia, pero entiendo que este país necesita un cambio y si un día la pregunta se formula en otros términos, evidentemente y desde el más pleno convencimiento, ejerceré mi derecho al voto, aunque muchos consideren que no tengo derecho a ello.

Hoy me siento triste, porque los políticos de turno, una vez más, han jugado a ser magos y nos han embaucado haciéndonos mirar hacia donde a ellos les interesa para que no descubramos su juego.

Mi más profundo respeto hacia quienes no piensan igual y mis mejores deseos hacia los heridos.