CUENTO DE NAVIDAD

 

 

CUENTO DE NAVIDAD (Una petición especial)

El pequeño Ric, inquieto y vivaracho, había cumplido ya seis primaveras; todo él rebosaba alegría y amor pero, últimamente, en sus ojos asomaban ciertos signos de tristeza y preocupación.

En estas fechas, los niños con los que solía jugar hablaban de cenas familiares, pero él no podía disfrutar de este privilegio. La Nochebuena la pasó solo con su madre, pues su papá trabajaba en una fábrica en turno de noche. La Nochevieja se presentaba igual y luego llegaría la Cabalgata de Reyes, a la que no podría ir, pues su madre llevaba una hermanita dentro y no lo podía llevar en brazos.

Al ver la tristeza en su mirada la madre le preguntó:

—¿Qué te pasa Ric? ¿Por qué estás triste?

—Mamá, necesito hacer una petición a los Reyes y no sé como hacerla —respondió el niño, preocupado.

—Pero si ya escribimos la carta con todo lo que querías ¿qué más quieres pedir?

—Disculpa mamá, pero preferiría que fuera un secreto entre los Reyes y yo. El problema es que no sé como hacerles llegar mi petición.

—Dicen que si se desea algo con mucha fuerza se consigue; además los Reyes Magos tienen emisarios invisibles, así que si lo pides, puede que tu petición les llegue —le dijo abrazando al niño al tiempo que preguntaba.

—¿Quieres que te cuente un cuento? Tal vez te ayude

—Sí mamá —respondió Ric —y se sentó junto a ella dispuesto a disfrutar del cuento y del amor maternal.

La madre sonrió gozosa, al abrazar a su hijo sintió unos leves movimientos en el interior de sus entrañas.

El cuento que te voy a contar —le dijo — ocurrió hace muchos, muchos años, en un país muy remoto en el que reinaban las tinieblas.

—Mamá, ¿qué significa tinieblas?

—Oscuridad

—Y si siempre había oscuridad, siempre sería de noche.

—Así es cariño —respondió —acariciando la cabeza del niño.

—Gracias, mamá, ya puedes empezar.

« Bien, pues los habitantes de aquel país de tinieblas caminaban sin cesar en busca de luz, guiados por Agad, el hombre más anciano y más sabio del lugar.

Pero, en un momento dado, Agad enfermó y estaban tan asustados que no sabían qué hacer; caminaban sin sentido ni dirección, emitían sonidos, hacían gestos, gruñían, pero no conseguían comunicarse, porque todos sabían que Agad era el único que conocía el camino que les permitiría alcanzar su objetivo.

—Mamá ¿por qué no hablaban? —interrumpió el niño.

—Porque los hombres, primero, se comunicaron con gestos y sonidos. El ser humano aprendió a comunicarse con palabras mucho tiempo después.

—¡Cuánto sabes mamá! Algún día me gustaría saber tanto como tú; continúa con el cuento, por favor.

Bueno, pues un poco apartado de aquel desorden, había un niño de una edad parecida a la tuya que observaba preocupado, porque, al igual que tú, quería hacer una petición y no sabía cómo hacerla.

De pronto, recordó las enseñanzas de Agad. Muchas veces le había oído decir que si se pensaba algo con mucha fuerza y se deseaba desde el corazón se cumplía y también decía que para tener derecho a pedir había que aprender a dar.

¡Agad era un hombre sabio! así que el niño, cerró los ojos y se acostó sobre un montón de hojarasca que había cerca, haciendo un ovillo con su cuerpo.

Encontrada la postura adecuada, pidió con todas sus fuerzas que Agad recuperara la salud y que los pudiera conducir al camino de la luz; también prometió que él se prepararía para seguir los pasos de Agad y mantener a su pueblo en el camino correcto.

Tras haber hecho la petición y la promesa, el niño se durmió y, a través del sueño, visitó otros lugares, se comunicó con otros seres y penetró en el camino que le condujo a la luz, la luz de la que hablaba el consejero.

Cuando despertó estaba desorientado, recordaba el sueño con claridad, pero, de nuevo, le envolvían las tinieblas.

  No obstante, algo había cambiado, ahora, reinaba el silencio y todos parecían estar relajados.

El consejero se había recuperado y, con esfuerzo y colaboración, encontraron el camino que les condujo a la luz »

El pequeño Ric, que parecía dormido, abrió los ojos y emocionado abrazó más fuerte a su madre.

—Gracias, mamá —le dijo —esta noche yo haré lo mismo que el niño del cuento.

Cuando la madre fue a darle el beso de buenas noches, Ric estaba dormido, con el cuerpo hecho un ovillo y una lágrima indecisa resbalaba por su cara.

***

Aquella noche, un joven empresario tuvo un sueño un tanto «raro». Al despertar, una idea revoloteaba sobre su cabeza: mañana preguntaría a sus empleados si alguno quería cambiarse al turno de día.

Como ya imagináis, Ric disfrutó de una Nochevieja especial y asistió a la Cabalgata de Reyes subido en los hombros de su padre.

También cumplió lo prometido, llevó el coche de bomberos que tanto le gustaba a un orfanato, porque él pronto podría jugar con su hermana.

54 Replies to “CUENTO DE NAVIDAD”

    • Hola, María José. Si eso fuese así, la vida sería un “cuento” y para mí es un “aula de aprendizaje”; si algún día aprendemos más,tal vez lo consigamos.
      Mis mejores deseos para este nuevo año y para siempre.
      Un abrazo.

    • Hola, Pilar. ¿Sabes una cosa? cuando escribo me gusta que el final sea feliz o positivo, porque de negatividad y tristezas el mundo ya está lleno.
      Me alegra tu visita y agradezco tu comentario.
      Un fuerte abrazo.

  1. Muy bonito, ufff hace emocionar, de verdad. Deberíamos confiar un poco más en que los sueños se pueden hacer realidad si lo deseamos con mucha fuerza 🙂 un saludo

    • Sara, como bien dices, si tuviéramos “Confianza”, pero confianza de verdad, creo que nuestras vidas serían distintas. Gracias por visitar mi blog y por dejar un comentario. Un abrazo

    • ¡Qué agradable sorpresa, Chelo! Hay un nivel muy alto enelTintero, pero bueno, solo es un juego. Gracias por pasarte por aquí y dejar tu comentario. Un abrazo.

  2. Hola, Ana
    Que maravilloso relato de Navidad, cargado de magia, metáfora y reflexión. Me encanto la ternura del diálogo, es sumamente encantador. !Suerte en el concurso!
    Saludo!

  3. Un bonito y tierno cuento de Navidad. ¡Ojala! los sueños se podrían hacer realidad. Y como nunca se sabe que puede pasar en el concurso pues te deseo suerte. Un abrazo.

    • Hay mucho nivel en los relatos presentados, algunos son tan buenos que no necesitan “suerte”.
      Gracias por pasarte por aquí y dejar tu comentario. Un abrazo

    • Gracias a ti por haber creado ese lugar tan especial donde me permites participar. Dudé en presentar mi humilde cuento, porque hay un gran nivel, pero al final me decidí. Un abrazo y gracias por tu visita y tu comentario.

  4. Hola Ana, qué ternura que le has puesto a este bonito cuento. Primero pensé que sería debido al personaje de Ric, pero luego me fui dando cuenta del mensaje y creo que eso fue lo que terminó por emocionarme. Me ha gustado mucho. Te deseo mucha suerte en el concurso del tintero.
    Ariel

    • Hola Ariel, me alegra mucho que te haya gustado el cuento. Necesitaré mucha suerte, jajaja, porque hay escritos muy buenos.
      Gracias por pasarte y dejar tu comentario.

  5. Las navidades no nos abandonan y con ese espíritu nos llega este cuento infantil cargado de buenos deseos. Mi deseo es que en el Tintero tengas mucha suerte Ana. Un saludo.

    • La Navidad ya queda un poquito lejos, es cierto, pero un cuento es un cuento y su mensaje es atemporal.
      Jorge, muchas gracias por la visita y el comentario. Un abrazo.

  6. Hola Ana, un bonito cuento de Navidad. La dulzura e inocencia de un niño y su madre como protagonistas con un final hermoso. Un abrazo Ana. Nos vemos en El Tintero.

    • Mirta, gracias por la visita y por tu comentario. En secreto te diré que cuando leí tu relato decidí no presentar el mío, pero luego con humildad pensé que cada cual ofrece lo que tiene y yo no tengo más. Nos seguiremos leyendo. Un abrazo.

  7. HOLA Sophie, has escrito un cuento clásico, al estilo de los de Charles Dikens de final feliz. El triunfo de la esperanza sobre las desdichas, en definitiva, el espíritu navideño.
    Hasta pronto compañera.

    • Hola Tara,como ya he dicho a otros compañeros, me gustan los finales felices; pero además he pretendido plasmar algún mensaje que, a mi entender, es esencial para que una petición se cumpla.
      Nos seguiremos leyendo.
      Un abrazo

  8. Desde luego, Ana, el tuyo es todo un cuento de Navidad, al estilo de las viejas películas de Hollywood como “Qué bello es vivir”. Ojalá todo lo que deseáramos con tanto ardor se cumpliera.
    Un abrazo.

    • Bruno, gracias por tu visita y por tu comentario.
      Tengo la sensación de que para que se cumplan los deseos hacen falta dos premisas, una desearlo y otra confiar en que se cumplirá. Me gustan los finales felices, no lo puedo ocultar. Nos seguiremos leyendo. Un abrazo

  9. Una historia preciosa, Ana. Me parece una enseñanza que todos deberíamos asimilar: para pedir antes hay que saber dar. Creo que el mundo sería un lugar mucho mejor.

    Me alegro de que el pequeño Ric pudiera disfrutar al fin de la compañía de su padre en esos momentos especiales de la Navidad.

    ¡Un beso, me ha encantado!

    • Julia, gracias por tu visita y tu comentario.
      Me alegran mucho tus palabras, porque mis humildes escritos casi siempre llevan algún mensaje semivelado. Tú acabas de enumerar uno, el otro es la “confianza” que demostraron los niños cuando hicieron su petición.
      Nos seguiremos leyendo.
      Un abrazo

  10. Hola Ana
    Me ha gustado tu cuento o el cuento de la madre de Ric, esa sí que es una madre!!

    Mucha suerte en el concurso, compañera

  11. Me ha gustado este cuento. Propio de la narración oral, está impecablemente tratado. Un buen trabajo, didáctico y con el vehículo emocional adecuado. Hay un buen manejo de recursos, con independencia de la anécdota o la historia contada.
    Enhorabuena. Que la “puntuación te acompañe”

    • No sé que decirte Kendall. Si estuviera en la calle me volvería para ver si este comentario estaba dirigido a alguien que hubiera detrás, pero aquí es imposible, así que asumo que es para mí y muy feliz te doy las gracias por tu visita y por tus palabras. Un abrazo.

  12. Hola Ana.

    Un tierno relato con lección final.

    Lo único que a mí me ha chirriado es la voz que le has puesto al niño. Tiene tres años y su discurso es muy elaborado. Además es sumamente amable XD. Claro que depende del niño pero no me suena nada real.

    Suerte en el concurso.

    Un abrazo.

    • Hola Jean! Gracias por tu visita y tu comentario.
      Tienes razón, he mirado la partida de nacimiento de Ric y va camino de los siete; me despisté. En cuanto a lo de la amabilidad del niño, es que se puede ser travieso, pero educado. Temo que, cuando me pasee por tu blos, los locos personajes que lo pueblan pueda afectar a la cordura de los míos, intentaré ir con cuidado. Jajaja
      Un abrazo.

  13. Preciosa historia y narrada con la dulzura que merece. Cierto que el niño por su manera de hablar parece un adulto ingenuo.
    En todo caso un relato entrañable.
    Abrazo.

    • Francisco,gracias por tu visita y tu comentario. Me ha hecho gracia lo del “adulto ingenuo”, me alegra que pese a ello te haya gustado. Un abrazo

  14. Ana, me ha parecido un bonito cuento con final feliz y me he sentido niña de nuevo disfrutando de la fantasía. Me encantaba de niña que me contaran cuentos . Son momentos mágicos que siempre quedan en la memoria.
    Suerte en el concurso. Abrazos.

    • Mar, muchas gracias por tu visita y tu comentario.
      Me alegra saber que mi humilde cuento te ha transportado a la infancia.
      Un fuerte abrazo.

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