EL AGUA Y LA ORILLA

EL AGUA Y LA ORILLA

Un día más, discurría el agua, un tanto perdida, cuando por fin preguntó a la orilla:

—¿Qué puedo hacer para ser tu amiga? Te siento tan cerca y a la vez tan distante…

La orilla le respondió:

—Si deseas ser mi amiga, no te detengas y sigue adelante.

—No te comprendo —dijo el agua, extrañada—. Yo desearía quedarme siempre contigo.

La orilla le advirtió:

—Si te detienes, impedirás que las aguas que vienen detrás puedan hacer su camino; inundarán las tierras y ahogarán las plantas que crecen en ellas.

Sin embargo, si sigues tu curso, darás vida a los campos; miles de florecillas saldrán a tu encuentro, las mariposas podrán revolotear sobre ellas y todos disfrutaremos de la placidez que produce el sonido de tus aguas.

Pero, además, no has de temer, porque yo estaré siempre contigo, no te abandonaré hasta que llegues al mar y, allí, ya no me necesitarás.

El agua, emocionada, acarició a la orilla suavemente y prosiguió su camino. Había comprendido el mensaje. Se sentía feliz, no estaba sola y, además, había descubierto que el discurrir de sus aguas tenía un sentido.

Desde aquel día el agua y la orilla permanecen unidas de tal forma que, aún siendo dos entes diferentes, se perciben como si de uno solo se tratase, porque cuando hay amor, las diferencias desaparecen.

¡Feliz reflexión!

12 Replies to “EL AGUA Y LA ORILLA”

  1. Verdad, cada uno debe seguir su camino, aveces sólo, otras junto a las personas q te complementan ……pero nunca por dependencia quedarse junto a alguien

    • Buenos días, Pilar. Gracias por entrar y dejar tu comentario.
      Ciertamente, los “apegos” paralizan y detienen nuestra evolución.
      Mis mejores deseos para estas fechas y para siempre.
      Un abrazo muy fuerte.

  2. Por qué será que a veces aún sabiéndolo hay quienes no se deciden a avanza? se escudan en el miedo cuando en el fondo es comodidad, prefiriendo la rutina aunque sea mortal. Precioso escrito reflexivo.Un abrazo.

    • Hola,Lola. Me alegra que te guste esta sencilla reflexión.
      Ahora que no nos oye nadie, te diré que este microrelato fue el inicio de mi segunda etapa (de la primera no queda nada); fue hecho para leer ante un grupo de personas y les gustó tanto que me pidieron que escribiera uno cada vez que nos reuníamos.
      Te he mandado un correo con un adjunto, espero que te hayan llegado.
      Un fuerte abrazo y mis mejores deseos para el nuevo año, que ya pide paso, y para siempre.

    • Buenas noches,Eva.
      Me alegra que te haya gustado mi sencilla reflexión.
      Ha sido un placer recibirte y ya sabes donde estoy, si quieres volver.
      Mis mejores deseos para el Nuevo Año y para los que vengan detrás.
      Un abrazo.

    • Hola Pilar, gracias por visitar de nuevo mi blog y dejar tu huella.
      Como le he dicho a Mamen no estoy acostumbrada a recibir comentarios como los vuestros, así que me sorprenden y me alegran.
      Un abrazo muy fuerte y mis mejores deseos para este año y para siempre.

  3. Soy consciente de la importancia y la trascendencia de mi presencia frente y dentro de los grupos humanos que alterno y este artículo me permite recordar lo maravilloso de mi existencia. Antes fui agua, hoy me siento orilla.

    • Te felicito, Mirian y agradezco tu visita y el comentario.
      Con tantos relatos como se publican, que que te hayas fijado en el mío es todo un privilegio.
      Un fuerte abrazo,compañera del Camino.

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