ANIMALES CON CORAZÓN (II)

CAPÍTULO SEGUNDO: GRUPO DE AYUDA A LA PROTECTORA

En una de esas idas y venidas con su furgoneta, nuestro desconocido protector nos sacó de ella y nos puso al sol; supongo que para que recibiéramos algo de calor. Agradecimos el detalle, porque, aunque no lo he dicho antes, nacimos en la montaña a finales de septiembre y el frío ya se dejaba sentir en nuestros débiles cuerpos.

Éste es el lugar en el que nacimos.

Estábamos desorientados y sin saber qué sería de nosotros. Mis hermanos me miraban en busca de respuestas ¡qué para algo ejercía de hermano mayor! Pero yo estaba asustado y débil como ellos y aunque intentaba no transmitirles mi miedo, dudo que lo consiguiera. Con los ojitos aún casi cerrados y flacuchos como estábamos, teníamos más cabeza que cuerpo y cuando miraba a mis hermanos pensaba: ésto se acaba, si no se produce un milagro.

Como nadie parte de este mundo hasta que no es su hora, el milagro se produjo. Para nosotros aquella persona fue como un ángel, aunque careciera alas. También iba en una cosa de esas que llevan ruedas y sacan humo por detrás. Cuando nos vio, se detuvo, se acercó a nosotros y se fue directa en busca del señor que recogía trastos viejos. Aunque lo intenté, no pude escuchar lo que decían, pero lo importante es que regresó al lugar donde estábamos y con mucho cuidado nos llevó con ella.

El hombre de la furgoneta, había hecho poco por  nosotros, no por mala intención, sino porque tenía otras obligaciones que atender, para conseguir el sustento diario; nosotros más bien éramos un estorbo para él, pero aún así nos recogió, protegiéndonos sobre todo del frío. No pudimos decirle adiós, así que desde aquí le doy las gracias por lo que hizo.

El ángel sin alas que nos recogió pasó su mano por encima de nuestros débiles cuerpos, nunca nos habían acariciado, los gatos nos lamemos, pero vosotros los humanos tenéis otra forma de demostrar afecto, en aquel momento lo descubrí.

Nuestro recorrido por la vida no había hecho más que empezar. Al parecer, aquel ángel, del que desconozco su nombre, no tenía sitio para cuidarnos y nos llevó a otro lugar. Estábamos temblorosos, sin apenas energía y con un gran interrogante ¿dónde iríamos a parar?.

Cuando, finalmente, llegamos al lugar, nos estaban esperando otros dos ángeles; al parecer en la tierra hay más ángeles de los que pensaba. Ya tenían preparado un lugar bastante amplio y confortable, donde nos colocaron con mucho cariño. Nosotros solo podíamos dar pequeños gemiditos para demostrar nuestro agradecimiento. Al poco rato nos vimos sorprendidos con un biberón de leche templadita que nos resucitó y aclaro algo nuestra percepción.

Mis tres hermanitos y yo

Pasamos unos días muy bien atendidos, en aquel hogar. Cuando recuperamos las fuerzas se nos permitió salir y pasear por la casa. ¿Sabéis  qué descubrimos? Que había  muchos juguetes y seis gatos más, todos grandes y rollizos!

Con aquellos dos ángeles de acogida pasamos casi dos meses y nos cuidaban muy bien, pero, diez gatos en un piso, son demasiados gatos… Les tomamos cariño y ellos a nosotros, aún sabiendo que tenían que buscarnos un nuevo hogar.

Curiosamente, los gatos grandes que vivían en la casa, no se alegraron al vernos, nos bufaban y desde el primer momento dejaron claro que ellos eran los dueños de aquel territorio.

En el silencio de la noche se hacían más evidentes nuestros miedos.

-¿Qué pasará con nosotros? -Decía mi hermana pequeña, algo angustiada.

-Seguro que estaremos bien -le decía yo, aunque no lo tenía tan claro como aparentaba.

Mi hermano atigrado, confirmaba mis palabras, tal vez, para disminuir el temor de nuestra hermana.

La siamesa, con sus ojos redondos y azules, nos miraba y apenas decía nada; creo que a ella, nuestras palabras no la engañaban.

…………………………………..

Mi hermana Luna y yo agradecemos vuestros comentarios en el blog y queremos compartir con nuestros “seguidores” que ya hay una persona, que tras leer el primer capítulo de nuestras vivencias, se ha animado a adoptar un gatito ¡gracias Marina!. Ésta es la razón de publicarlo, pero, como entendemos que no a todo el mundo le gustan los gatos, también os queremos recordar que hay perritos y otros animales necesitados de ayuda, con los que podéis compartir vuestro espacio y vuestra vida.

Creo que la ternura y el amor no distinguen si el corazón del que brotan está sostenido por cuatro patas o por dos. Por favor, disculpad mi falta de objetividad, ésta es solo la opinión de un gato común y nada versado en ciencias profundas.

Os esperamos la próxima semana, que publicaremos el capítulo de la adopción. Gracias a tod@s!!!.

 

 

16 Replies to “ANIMALES CON CORAZÓN (II)”

  1. La historia se pone más interesante, qué ganas de leer más sobre Sol y Luna.
    Ana, que bueno saber que un corazón se ha conmovido y ha decidido adoptar un compañero de vida 😘

    • Buenos días Anna. Gracias por seguir visitando el blog; Sol y Luna están locos de contentos y yo… ¿qué te voy decir, que ya nos sepas?. Un abrazo.

  2. Hola Sol Luna os deseo paseis muy buen fin de semana y que os porteis bien para que Sophie pueda seguir escribiendo un nuevo capitulo sobre vosotros y asi con sus palabras poder ablandar corazones para concienciar sobre la adopcion de animales y mas ……un abrazo

    • Gracias Elena.
      Sol y Luna, están como locos, porque les han caído unas gotitas de agua encima y no saben de donde vienen. Jajaja, es divertido ver como se sorprenden con la lluvia. Buen fin de semana para ti también.

  3. Sol, Luna.
    Esta vez no he podido evitar que cayeran unas lagrimas por mis mejillas al leer vuestra historia.
    Veo que cada vez se pone más interesante la historia de vuestra viva.
    Hasta la próxima semana y gracias por compartir.

    • Gracias Hanna!
      Sol y Luna están emocionados por vuestros comentarios; espero que la “fama” no se les suba a la cabeza…Jajaja

  4. Cuanto más leo sobre Sol, Luna y sus hermanos más necesito saber su historia. Por todos ésos angeles de la guarda que velan por el mundo animal 👏❤.

    • Gracias María José. Como dice Sol: Hay muchos ángeles en la Tierra…! y yo añado: aunque pasen desapercibidos, porque no hacen tanto ruido como los demonios. Buen fin de semana.

  5. Hola Sol y Luna,
    Por fin un ratito libre para poder leer con tranquilidad esta bonita e interesante historia.
    Gracias por compartir, hasta la próxima semana

  6. Hola Sol y Luna, me hace muy feliz saber que gracias a vuestra historia una persona se haya decidido a adoptar un peludin necesitado del calor de un hogar. Muchas felicidades, tanto yo como el resto de vuestra gran familia felina está ansiosa por seguir leyendo vuestro relato, les da esperanzas para seguir luchando. Un fuerte abrazo y hasta pronto.

    • Bienvenida al blog, Rosa.
      Sol y Luna se han puesto muy contentos con tu comentario, yo también, pero además me ha emocionado. Cuando he visto que eras del “Grupo de apoyo a las protectoras” he recordado que, gracias a vuestro esfuerzo y dedicación, nosotras ahora podemos disfrutar de la compañía de estos dos peluditos. De nuevo gracias a ti y a todo el grupo. No olvides que esta noche publicaremos el tercer capítulo.

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