EL ÁNFORA

¡Oh, hermosa vasija!
¡Oh, valioso recipiente!
¿Eres solo lo que veo o esconde tu interior un elixir?
Hastiado estoy de falacias, de espejismos y mentiras.
¿Será verdad que contienes el agua que me ha de saciar?
¿Será verdad que al final, podré mitigar mis ansias?
……
¡Oh, incansable peregrino!
¡Oh, intrépido buscador!
¡Atrévete! prueba mi ambrosía, si tus anhelos quieres calmar.
Transciende la mera apariencia,
pues aunque la forma sea bella,
mi esencia te hará sanar.
¡Embriagate con mi elixir!
Y en el éxtasis descubrirás la gloria de la inmortalidad.
…………….

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