EL MAR Y EL SOL

junio 21, 2017 10 Por Ana Palacios

El mar estaba enfadado,
sus agua se embravecían
porque pasaban los barcos,
pero no se detenían.
El sol que lo contemplaba,
por él compasión sentía,
y se decía apenado:
-mi amigo está sufriendo
por lo que yo antes sufría.
Y decidiendo ayudar,
acariciaba a sus olas
y le contaba bajito
para sus aguas calmar:
Cada día al despertar,
buscaba ver las estrellas,
mis esfuerzos fueron vanos,
nunca me encontré con ellas.
Desilusionado y triste,
pensaba como actuar,
por mucho que madrugaba,
no las llegaba a encontrar.
Tras búsquedas y sinsabores,
al fin pude comprender,
que al margen de las estrellas,
había mucho por ver.,
Por eso, querido amigo,
te digo con humildad
no llores cuando un barco se aleja
que pronto otro vendrá.
No te sientas sólo,
sabes que no lo estás,
juntos permaneceremos,
yo ofreciendo calor
tu proporcionando humedad, y
cuando la oscuridad de la noche
haga a tus aguas temblar,
no desfallezcas amigo
porque existe un nuevo día,
que está próximo a llegar
¡Confía amigo mar y deja a los barcos pasar …!
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