LA EVOLUCIÓN DE LA SEMILLA

LA EVOLUCIÓN DE LA SEMILLA

No sé de donde vengo ni sé hacia donde voy.

Aunque aparentemente libre, no tengo capacidad de decisión; fuerzas externas me mueven; he dejarme llevar.

Siento que estoy descendiendo hasta que, en un momento dado, algo me detiene.

Pasa el tiempo, llegan las lluvias; la tierra se ablanda y me acoge; estoy tranquila, poco o nada puedo hacer, salvo esperar…

El caparazón que me protege es, al mismo tiempo, el muro que me aísla.

Continúo pasiva, aunque mi sensibilidad va despertando; ya percibo el amanecer, el cálido abrazo del sol y también el ocaso.

Una fuerza desconocida está despertando en mi; una fuerza interior que invita a la expansión.

Desconozco el resultado, tengo miedo. He de romper la coraza que siempre me ha protegido, pero es una fuerza irreprimible que me impulsa al movimiento.

Es hora de buscar luz, he de salir, ¡salgo!

Poco a poco voy percibiendo el entorno.

¡No estoy sola! Descubro otras plantas;  somos diferentes, pero tenemos mucho en común: todas buscamos la luz, nos alberga la misma tierra y nos  calienta el mismo sol.

Voy creciendo en altura y en fuerza.

He dejado de ser la intrépida y vulnerable semilla germinada. Siento dentro de mí un gran potencial por desarrollar.

No sé cual es mi meta, tal vez pueda ofrecer flores y frutos o, tal vez,  mi humilde servicio quede reducido a dar cobijo a las aves que se acerquen y sombra al incansable peregrino.

Que el nuevo año nos permita desarrollar nuestro potencial de capacidades y cualidades.

Feliz reflexión!

12 Replies to “LA EVOLUCIÓN DE LA SEMILLA”

    • Hola, Lola. Me alegra verte por aquí.
      Sí, es una reflexión sencilla, pero profunda si se lee con detenimiento.
      Gracias por tu visita y tu comentario.
      Un fuerte abrazo.

  1. Me encanta Ana.
    Con tu permiso, se lo voy a dedicar a mi sobrino favorito, Carlos, que hoy está jodidillo con la triple, y cada vez que tiene fiebre, brota como la semilla germinada, y pega un estirón 😍😍😍😍

    • Me alegra que te haya gustado. Léela con detenimiento y luego se la explicas.
      Deseo que se recupere pronto y que salga de la gripe crecido en todos los niveles.
      Abrazos para él, para tu mami y, por supuesto, para ti.
      Gracias por comentar.

  2. La germinación de la semilla es un símil del ciclo de la vida humana. Nacemos desvalidos, crecemos, nos socializamos con las personas que cada día forman parte de nuestra vida y desarrollamos nuestros potenciales, como tu escritura que nos mueve a reflexión. No sabemos lo que la vida nos deparará, pero vivimos y crecemos como seres humanos cada día. Feliz año Ana.

    • De nuevo gracias, Rosa. Es una sencilla reflexión, pero si se lee con detenimiento, se encuentran detalles que,a veces, en una lectura rápida se pasan de largo,como que es movida por fuerzas externas y que ha de romper la coraza que la protege y al mismo tiempo la aisla. Muchas veces para evolucionar hemos de romper “moldes” y eso es difícil, porque nos apoyamos en ellos.
      Me alegra mucho tu vuelta a mi humilde casa. Otro abrazo.

    • Pilar, agradezco mucho tu visita y tu comentario. Creo que aunque sea difícil hemos de romper las corazas, pero como tu dices es cuestión de elección. Un abrazo

  3. Supongo que todos somos esa semilla, nacemos y crecemos y no sabemos para qué hemos venido a la vida, todo da miedo pero nos desarrollaremos y podremos con todo por más duras que parezcan las pruebas. Un bonito texto, un abrazo

    • Así lo veo yo, Sara. Salvo que seamos capaces de romper la coraza no podremos ver la luz y evolucionar.
      Me alegra tu visita y tu comentario. Gracias.

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