RETAZOS NAVIDEÑOS

RETAZOS NAVIDEÑOS

enero 6, 2019 6 Por Ana Palacios

CARTA A LOS REYES MAGOS

Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar.

Una vez más, frente a una hoja de papel para haceros una petición. ¡Cuántos años han pasado desde aquella primera carta…!

Hoy nada pido para mí, puesto que dispongo de todo lo necesario, pero es que queda tanto por hacer…

Como intuyo que tendréis muchos mensajes para leer, intentaré ser breve.

Me gustaría:

Que la soledad no visite a los ancianos.

Que se tome más interés en proteger nuestro planeta, que en descubrir otros lejanos.

Que se ofrezca la ayuda necesaria en los lugares de origen para que nadie tenga que emigrar por falta de medios o necesidad.

Que se cumpla el artículo 14 de la Constitución, que muchas veces se lo pasan por el arco del triunfo.

Que se gaste menos en armamento y más en investigación.

Que nadie muera de hambre mientras otros despilfarran.

Entenderé que no podáis solucionar todo, teniendo en cuenta que, a mi edad, ya sé que no sois reyes ni sois magos, pero os doy las gracias por intentarlo.

CARTA DE PAPÁ NOEL

Queridos niños y mayores.

Ya me conocéis, soy bonachón y me voy adaptando a las circunstancias, pero ha llegado el momento de contar la verdad a través de esta carta.

Empezaré diciendo que en mis comienzos yo no era gordo, no vestía de rojo y no viajaba sobre un trineo tirado por renos. Tampoco procedo del Polo Norte, sino de Anatolia.

Esta metamorfosis la han ideado escritores, dibujantes y cierta marca comercial, que evito nombrar para no hacer publicidad.

No olvidéis que mi origen está inspirado en San Nicolás, un obispo cristiano que destacó por su gran sencillez y sus buenas obras, aunque en la actualidad me llaman Papá Noel y me han convertido en un producto comercial, al servicio del consumo ¡Manda bemoles!

¡Recordad! simbolizo la generosidad en cualquier momento del año, no solo en Navidad y ¡abrid bien los ojos! porque en esto, como en otras cosas, os la meten doblada y vosotros ni rechistar.

SORTEO DE JUGUETES

Tras la dura jornada de trabajo, Mijal, caminó hacia las luces de la ciudad desafiando, con la fuerza de su juventud, la ventisca y el frío.

Como un hombre nuevo, subió al tren, que arrancó tan pronto como la campana de la estación autorizó su salida. Se quitó el gorro y la bufanda y se sentó esbozando una sonrisa al contemplar la maletaque contenía el juguete. Una sensación de paz lo envolvió. Pronto fue transportado, como por arte de magia, a su país y revivió la amistad de los amigos y el amor puro de su familia, a quien había escrito una carta anunciando que llegaría con Papá Noel, pero ocultando que la suerte le había obsequiado con el regalo deseado por su hijo, a quien profesaba un amor casi sagrado.

Un niño que recorría el tren comiendo pan como un glotón, al tiempo que vendía muérdago, le recordó a su pequeño. Tuvo presente que podría tener hambre, así que le ofreció un dulce de zanahoria que le dieron como aguinaldo y juntos locomieron en armonía.

Os dejo otros tres de los microrrelatos que han resultado ganadores. Estos sobre temas navideños. El último está formado por las 25 palabras exigidas en el reto y que están escritas en negrita.

La imagen minimalista que ilustra la entrada, la recibí por WhatsApp y me pareció fantástica porque reflejaba mi forma de sentir. Creo que no hace falta más explicación.

Os deseo para este nuevo año, fuerza para cambiar las cosas que podáis cambiar, valor para aceptar las que no se pueden cambiar y sabiduría para poder distinguirlas. Es lo que pido para mí desde hace años.