UN CURIOSO DIÁLOGO

UN CURIOSO DIÁLOGO

—¡Buenos días, Piedra! ¿Qué haces ahí tan apartada?
—¡Buenos días, Palabra! Estoy disfrutando del fresquito de la mañana, esperando que alguien me utilice adecuadamente.
—Eso está difícil, aunque yo también he madrugado con la misma esperanza.
—¿Cómo te encuentras hoy?
—Algo desanimada, pero el aire y el agua también lo están y vosotras no estáis en mejor situación.
—Lo sé. Mi familia está muy apenada, porque nos utilizan continuamente para hacer daño y manipular.
—¿Qué será de la humanidad si sigue por estos derroteros?
—Ella sola se extinguirá, pero hasta entonces seremos testigos de mucho sufrimiento.
—Piedra, ¿sabes que tenemos similitudes? Nuestros nombres comienzan por «P» y no podemos volver para corregir el daño ocasionado, cuando nos lanzan.
—Es verdad Palabra, nunca imaginé que nos pudiéramos parecer en algo, porque eres mucho más docta que yo. Por cierto, ¿no había un refrán que decía: «Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta»?
—¡Muy bien, Piedra!, veo que está muy puesta.
—Es el conocimiento de mi casi eternidad. Sé que no podemos regresar cuando nos lanzan y que dejamos una herida difícil de cicatrizar en quien recibe el impacto.
—Así es. Recuerdo las maravillas que se han construido con vosotras: Pirámides, acueductos, bellas esculturas.
—¡Qué tiempos aquellos! Yo, no conozco las grandes obras que se han hecho con las palabras, pero sé que son numerosas y me enorgullece que las primeras fueran escritas en piedra.
—Es cierto que hay escritas grandes obras y han habido grandes oradores, pero también nos utilizan para manipular, difamar e insultar.
—Y con nosotras hasta lapidan y separan.
—Piedra, no nos dejemos llevar por el pesimismo que no es buen compañero. También hay mucho bueno en el mundo. Mira, por allí llega un anciano canturreando, me voy con él, que a esa edad, las personas suelen criticar menos y reflexionar más.
—Que tengas suerte, yo me quedo aquí, apartada del camino, escuchando el canto de los pájaros. Me ha gustado hablar contigo. Vuelve cuando quieras.
—Prometo volver pronto, yo también he disfrutado; si no estás aquí te buscaré por el entorno.