CONFIANZA

 CONFIANZA

Hay maestros que la definen como un misterio y tratan de darnos una idea de ella diciendo que si imaginamos el amor como una circunferencia, el centro de ésta sería la confianza.

Si un maestro dice ésto ¿qué puedo decir yo? No, no voy a hacer una gran disertación sobre la confianza, porque dudo que sea capaz de explicar con claridad lo que pretendo,  aún así, intentaré animarte a llevarla de compañera en tu caminar por la vida.

En el libro “El Principito” hay una frase muy conocida que dice: “Lo esencial es invisible a los ojos del hombre” y para mí, la confianza es esencial y también invisible a los ojos del hombre, porque solo puede percibirse desde el vacío y el silencio interior.

-¿Confianza en qué? -Podría decirme alguien y yo, con humildad, respondería:

-Confianza en la Vida, confianza en tu verdadero “Yo” y confianza en la Ley.

Confianza en la Vida, porque ésta es como una escuela en la que venimos a aprender y por ella debemos pasar sin “apegarnos a ningún pupitre”, solo descubriendo cual es el nuestro y, desde él, ir avanzando.

Confianza en nuestro verdadero “Yo”, porque, hasta donde yo sé, que tampoco es que sea mucho, no somos únicamene el organismo, ni las emociones ni los pensamientos; somos un “alma”, un “espíritu”, una “esencia”, un “Yo” (cada cual que elija el nombre con el que mejor lo entienda); y las envolturas con las que, habitualmente, nos identificamos son solo el equipo necesario para recorrer nuestro camino, para realizar nuestra andanza.

Confianza en la Ley, porque la verdadera libertad nace del conocimiento de las leyes de la naturaleza y de la vida. El conocimiento de la Ley es el que permite fluir con libertad.

Otras enseñanzas dicen que vivir con confianza sería algo así como, migrar como una nube o fluir como el agua. Me parece preciosa la frase y de pronto, imagino que soy una nube surcando el firmamento o agua fluyendo por el cauce y cuando algún obstáculo parece detenerme, escucho una voz que parece salir del propio impedimento y que dice suavemente, pero con rotundidad: no te detengas, avanza, avanza…

La verdadera confianza conlleva despreocupación, comprensión de que no hay fracaso, que todo está planeado para lo mejor, liberación del miedo, la ansiedad, la envidia, la desesperación.

Para no extenderme demasiado, acabaré con la conocida frase de una película: “Al final todo estará bien y si no lo está, es que no es el final”.  Podríamos recordar esta frase de vez en cuando, porque solo regando y abonando la semilla de la confianza podrá crecer en nuestro interior y cuando la sintamos dentro, aunque sea por un breve instante, sabremos que existe sin necesidad de más explicación, porque:

“La confianza es la evidencia de las cosas no vistas”

Feliz reflexión!!!

ALMENDRO EN FLOR

¡BLANCA FLOR!

Pétalo blanco que junto a tus hermanos formas la flor,

extiendo mi mano temerosa de dañarte,

no te inquietes, no quiero poseerte,

solo quiero aspirar un poco de tu olor.

¿Ahuyentará mi contacto tu espíritu interior?

En este caso, mejor no te toco,

tu inmaculada belleza acabaría,

porque no puede vivir sin alma,

ni tan siquiera una pequeña flor.