TSUNAMI CEREBRAL

TSUNAMI CEREBRAL

 

Tengo encharcado el cerebro,
mi cuerpo ya no responde,
no puedo expresar deseos,
tampoco mis emociones,
ni agradecer el cariño
y las muchas atenciones.
¿Qué parte hay pues en mí
que inspira estas reflexiones?
Llegado al tramo final,
nada aquí ya me retiene,
salvo el cariño de los míos
y eso siempre se mantiene.
Tengo necesidad de soltar,
de dejarme conducir
y de llenar mi “morral”
solo de amor, gratitud, y paz.

 

Este humilde poema está dedicado a mi padre, que ya pasó a otra dimensión.