ANIMALES CON CORAZÓN (XII)

CAPÍTULO DUODÉCIMO Y ÚLTIMO:

AGRADECIMIENTOS Y PRESENTACIÓN DEL “GRUPO  DE AMIGOS DE LA RED SOCIAL

 

Queridos amigos humanos, nuestras vivencias han llegado a su fin, pero no queremos que ésto sea una despedida, sino un “hasta siempre”.

Nuestras vivencias son muy limitadas porque somos muy jóvenes y no salimos de casa. Los gatos callejeros tienen muchas cosas emocionantes para contar, pero a cambio han de pasar por muchas dificultades.

Siendo todo lo sincera que puede ser una gata, os diré que echaremos a faltar vuestras visitas y comentarios y que, tanto a Sol como a mí, nos gustaría seguir contando vivencias, pero tendríamos que contar mentiras y eso no está bien; habéis de saber que, desde el punto de vista gatuno, todo lo que hemos contado hasta ahora es real.

Si con el paso del tiempo nos ocurre algo digno de compartir lo publicaremos, como siempre, en este blog.

No olvidéis que el próximo mes, coincidiendo más o menos con el aniversario de nuestra adopción, se publicará el libro “Las vivencias de Sol y Luna” y su finalidad es promover la adopción de los animales que han quedado huérfanos o han sido abandonados y ayudar a las personas que, en grupo o en solitario, nos protegen y defienden nuestros derechos.

Mi hermano Sol y yo creemos que no se han de decir palabrotas ni sentir rabia u odio hacia las personas que maltratan o abandonan animales ya que ellos no son conscientes de lo que hacen; las emociones negativas hacen mucho daño al que las siente y también al mundo entero. Ya sabéis lo que dice el refrán: “No se pueden pedir peras al olmo”. Desde nuestro punto de vista es mejor que fomentéis el respeto hacia los animales a través de la educación y que trabajéis, en la medida de vuestras posibilidades, para que cada día tengamos un mundo más justo y mejor.

Como no quiero terminar pareciendo un “predicador” os voy a contar una idea que se nos ocurrió hace unos días a mi hermano Sol y a mí, cuando vimos que nuestra vivencias estaban llegando a su fín.

Como actualmente, los humanos siempre estáis “conectados” gracias a las nuevas tecnologías, hemos pensado que nosotros también podríamos  estarlo y decidimos formar un grupo de mascotas; cuando tuvimos clara la idea, hicimos lo posible para que “Osa menor”  percibiera nuestro propósito y, en cuanto lo captó,  habló de ello a sus vecinos, amigos y familiares quienes pronto se animaron a mandarle las fotos de sus animales de compañía. Es un grupo que no discrimina a nadie, todos los animales caben en él, tengan el cuerpo cubierto con pelo, lana, plumas o escamas.

Tres miembros del grupo ya marcharon hacia las estrellas, pero cuando vivieron fueron muy buenas mascotas e hicieron muy felices a niños y mayores, por esta razón hemos pensado que estaría bien incluirlos como “miembros de honor”. Uno de ellos es Platero, un asno que ya en su vejez lo compraron para ejercer de mascota (si queréis leer su historia podéis buscar, en el blog, la entrada titulada: “La voz de su amo”); otro miembro de honor es Rex, un perrito Yorkshire, muy querido por toda la familia (en el próximo libro que publicará “Osa menor” hay una historia que hablará de él) y también está Kobu que era un hurón muy bonito y cariñoso al que se le echa mucho de menos.

Estamos seguros que muy pronto esta gran familia se ampliará, porque aquí lo importante no es salir en la foto, sino las vibraciones positivas de sus miembros.

Gracias a todos los que protegen y cuidan a los animales y gracias también a los veterinarios que colaboran con los “ángeles” que se dedican a rescatarnos. De nuevo gracias a todos los que nos han visitado, a los que han dejado comentarios y ¡cómo no! a todos los que compren el libro.

Os presento a los miembros del grupo.

Muchos arrumacos de Sol y Luna

 

 

“Que la volutad al bien florezca entre los hombres”

ANIMALES CON CORAZÓN (IX)

CAPÍTULO NOVENO: NUESTROS VECINOS

 

Hoy dedico el capítulo a compartir con vosotros la “visión gatuna” que tenemos de nuestros vecinos, partiendo de que todos son buenas personas y amantes de los animales.

Empezaré por los de la casa, a cuyo patio va de excursión mi hermano Sol. Estos vecinos tienen dos hijos: la hija es  una joven guapa, que estudia y le gusta el deporte. Un día que estábamos los dos asomados a su patio nos hizo fotos y salimos en Facebook (creo que se dice así, aunque en realidad no entiendo lo que es). Hay veces que viene con amiguitas a casa y ponen música marchosa; nosotros no sabemos bailar, pero disfrutamos escuchando y mirando.

El hijo es algo mayor que su hermana, también es alto y guapo, estudia y le encanta la música. Toca muy bien la guitarra y  ahora está probando con otro instrumento que no sabemos como se llama, pero que produce unos sonidos muy fuertes y raros; ayer nos sorprendió con ésto, escuchamos un rato, pero después decidimos retirarnos hasta que consiga mejorar (ya sabéis que los gatos tenemos el oído muy delicado). A este vecino, virtuoso de la música, también le gusta cantar y se atreve con todo: lírica, baladas, rap o reggaetón (veis que estoy puesta al día) y aunque no lo haga muy bien, le pone tanta pasión, que solo por eso ya hay que escucharle.

Tenemos otros vecinos a los que vemos y escuchamos cuando están en sus terrazas; les miramos con mucha curiosidad, pero no podemos saltar tan alto, aunque nos gustaría, porque hay un niño, que a veces ha venido a visitarnos, al que le gustan muchos los gatos. Ellos tienen un perro que no ladra y es muy bueno.

Estos vecinos también tienen otro hijo mayor que estudia para cocinero, de esos de “alta cocina”, él no ha venido a jugar con nosotros, pero quizás un día traiga alguna delicia de las que hace y nos la dejen probar. No hay que perder nunca la esperanza, aunque “Osa menor” es muy estricta con eso de las comidas, nos dice que hay que tener control, no entendemos muy bien lo que significa, pero si ella lo dice será verdad.

En la otra terraza, que da a nuestro patio, viven otros vecinos que acaban de convertirse en papás de una niña pequeñita muy guapa. Nosotros estamos muy contentos, porque seguro que pronto se asomará a nuestro patio y, como a los niños les gustan los animales, tal vez venga algún día y podamos jugar juntos un rato.

Hay más vecinos, pero sus terrazas no dan a nuestro patio, así que no los vemos tanto. Un día vino una niña a conocernos y a enseñarnos su mascota, un hermoso perrito blanco. Nos gustaría jugar con él, aunque ya sabemos que no podemos jugar con todas las mascotas de la comunidad.

A propósito de mascotas, Fiona, la gata de los vecinos, ha vuelto ya de sus vacaciones y hace unos días nos dio otro susto. Suerte que “Osa menor” oyó sus impresionantes maullidos y salió al patio corriendo y no pasó nada. Le han ido muy bien las vacaciones a la condenada gata, porque está más ágil y saltó la pared sin dificultad. Ésto es bueno para ella, pero para nosotros no.

Nuestra “amita” también se dio cuenta de lo ágil que había vuelto Fiona, así que cambió un armario de sitio para ponérselo más difícil. Por ahora no ha vuelto a pasar a nuestra casa, parece que el cambio ha hecho efecto, pero Sol, siempre está de excursión, si no pasa por un lado lo hace por otro, no hay quien lo detenga.

“Osa menor”, cuando nos ve mirar hacia casa de los vecinos con tanto “descaro”, nos dice que se siente un poco avergonzada, porque violamos el derecho a la intimidad y no sé que más, la verdad es que no entendemos lo que quiere decir, pero aún así no habrá fotos de los vecinos, no queremos que se enfaden.

Para ilustrar un poco el capítulo de hoy pondré alguna foto del día que “Osa menor” hizo cambios en el patio para dificultar las excursiones gatunas. La verdad es que nosotros pusimos mucho interés en examinar los cambios y en ayudarla, aunque no se si lo conseguimos. Vosotros ¿qué opináis?

Voy a terminar recordando a los niños que piden a sus papás una mascota, que los animales no somos juguetes, que somos seres vivos y que necesitamos cariño, cuidados y atenciones. Así que, ya sabéis, si queréis una mascota antes tenéis que aprender a ser responsable.

Hasta la próxima semana y, como siempre, gracias por visitarnos.