EL AGUA Y LA ORILLA

EL AGUA Y LA ORILLA

Un día más, discurría el agua, un tanto perdida, cuando por fin preguntó a la orilla:

—¿Qué puedo hacer para ser tu amiga? Te siento tan cerca y a la vez tan distante…

La orilla le respondió:

—Si deseas ser mi amiga, no te detengas y sigue adelante.

—No te comprendo —dijo el agua, extrañada—. Yo desearía quedarme siempre contigo.

La orilla le advirtió:

—Si te detienes, impedirás que las aguas que vienen detrás puedan hacer su camino; inundarán las tierras y ahogarán las plantas que crecen en ellas.

Sin embargo, si sigues tu curso, darás vida a los campos; miles de florecillas saldrán a tu encuentro, las mariposas podrán revolotear sobre ellas y todos disfrutaremos de la placidez que produce el sonido de tus aguas.

Pero, además, no has de temer, porque yo estaré siempre contigo, no te abandonaré hasta que llegues al mar y, allí, ya no me necesitarás.

El agua, emocionada, acarició a la orilla suavemente y prosiguió su camino. Había comprendido el mensaje. Se sentía feliz, no estaba sola y, además, había descubierto que el discurrir de sus aguas tenía un sentido.

Desde aquel día el agua y la orilla permanecen unidas de tal forma que, aún siendo dos entes diferentes, se perciben como si de uno solo se tratase, porque cuando hay amor, las diferencias desaparecen.

¡Feliz reflexión!

MI VERDADERO “YO”

MI VERDADERO  “YO”
Si fuera consciente de mis pensamientos,
de los que yo inicio y de los que no…
Si fuera consciente de mis emociones,
de las que me hunden y de las que me alzan…
Si fuera consciente de mis palabras,
de las que hieren y de las que sanan…
…..
Si conociera mi verdadera esencia,
descubriría que no soy los pensamientos,
ni las emociones,
ni el pequeño cuerpo que me acompaña,
que ellos son solo el equipo
para hacer la “escalada”.
…..
Si conociera mi verdadera esencia,
Mi auténtico “Yo” se expresaría,
pensaría en positivo,
tendría confianza,
mis palabras y mis manos sanarían y
mi vida la caracterizarían,
la generosidad y la correcta palabra.
…..
Si fuera consciente del verdadero sentido de la Vida,
mi vida tendría un sentido…