TRISTEZA

TRISTEZA

No pensaba escribir nada sobre este tema, pero es difícil permanecer en silencio ante determinadas situaciones. Creo que tengo las ideas claras y durante todos estos días he intentado y, más o menos conseguido, que las emociones no se adueñaran de mí, pese a ello hoy la tristeza invade mi corazón.

Por primera vez en tres años he sentido alegría de que mi padre no viviera. Fue uno de los adolescentes que formaron la llamada “Quinta del biberón”. No voy a entrar en detalles, quien quiera entender ya puede hacerlo. Son muchas las cosas que he oído contar sobre la “contienda”, prefiero llamarla así, y ayer, todas de golpe, las recordé.

Entonces eran “los rojos o republicanos” y “los nacionales”, hoy son los “independentistas” y los nacionalistas”. Los nombres poco importan el hecho es que, por la incompetencia de quienes viven de la política, los ciudadanos de a pie vuelven a estar divididos; división entre amigos, división entre familias, división entre vecinos.

Desde que me permito mirar a través de las ventana de las redes sociales puedo ver un odio y una sinrazón que yo ya creía superada, pero me equivocaba. Dicen que la verdadera evolución del ser humano es muy lenta y una y otra vez, tal afirmación, se pone en evidencia.

Hay personas que necesitan “desfogarse” y aprovechan cualquier oportunidad para hacer detonar su emoción; puede ser la religión, la política, los toros, el fútbol o no importa qué. El caso es vomitar la rabia que los corroe. Mientras tanto quienes viven del fútbol, los toros, la religión, la política, se frotan las manos desde sus casas o sus despachos.

“A por ellos” gritaban unos. ¿A por quién? -pregunto yo. Catalunya ha acogido y sigue acogiendo a miles de personas de todos los lugares. Quién no se siente bien supongo que se va, otros muchos nos hemos quedado. La mayoría de los que están diciendo improperios contra esta tierra nunca han vivido en ella. Solo saben lo que dicen los manipuladores de turno. Nunca me he sentido discriminada, tengo amigos catalanes, vecinos catalanes, he tenido jefes catalanes y siempre me he sentido tratada como persona, independientemente de mi lugar de nacimiento.

No estoy por la independencia, me atrevo a decirlo públicamente, pero tampoco me representan, la mantilla, los toros, las procesiones ni la pandereta.

Por otro lado, también circula por las redes mucha rabia contra la policía nacional y la guardia civil, cuando ellos solo son unos mandados ¿pensáis que no estarían mejor en su tierra y en su casa? Puede que defiendan ideas contrarias, pero están aquí “puteados” perdonadme la expresión y, aunque justo es reconocer que emplearon más fuerza de la necesaria, considero que no es hacia ellos hacia donde hay que dirigir las miradas, sino hacia los que, desde los despachos, dan la orden y los mandan.

No fui a votar, porque, como digo, no estoy por la independencia, pero entiendo que las leyes no son inamovibles, que la sociedad cambia y que las normas han de adecuarse al sentir de esa sociedad.

Por poner un ejemplo: cuando alguien considera que ha de separarse de su pareja, no siempre consigue hacerlo de común acuerdo, aunque eso sería lo ideal; a veces, los intereses de cada parte son opuestos y entonces una parte toma en solitario la decisión y esa posibilidad hoy ya está regulada; pese a ello, cuando la otra parte no lo entiende o no lo acepta emplea la fuerza y leemos la noticia: “una víctima más de violencia doméstica”. Siempre es así, cuando colapsan diferentes ideas o bien se llega a un acuerdo desde la razón o se llega al enfrentamiento desde la emoción.

Disculpad los que no penséis igual, pero como ciudadana yo también tengo derecho a expresar mi opinión. Insisto, no estoy por la independencia, pero entiendo que este país necesita un cambio y si un día la pregunta se formula en otros términos, evidentemente y desde el más pleno convencimiento, ejerceré mi derecho al voto, aunque muchos consideren que no tengo derecho a ello.

Hoy me siento triste, porque los políticos de turno, una vez más, han jugado a ser magos y nos han embaucado haciéndonos mirar hacia donde a ellos les interesa para que no descubramos su juego.

Mi más profundo respeto hacia quienes no piensan igual y mis mejores deseos hacia los heridos.

16 Replies to “TRISTEZA”

  1. Es de los argumentos más sensatos que he leído estos dias. Se pueden hacer muchas cosas desde el respeto y sin violencia. Comparto tu tristeza y yo añado impotencia. Un beso.

  2. Las leyes no pueden cambiarse incumpliéndolas, sino mediante el acuerdo de todos (“quod omni tangit ab omnibus approbari debet”, lo que atañe a todos todos deben aprobarlo).
    Las normas no deben adecuarse al ‘sentir’ de la sociedad. La sociedad debe orientarse hacia lo que es justo haciendo uso del sentido común; la ley no está al servicio de los deseos irracionales de una parte de la sociedad, sino al servicio de la convivencia sin fricciones entre todos, lo que solo se consigue mediante el respeto a la misma.
    Violencia de género es un concepto erróneo. Lo que existe es violencia doméstica, ejercida por ambos sexos, y mayoritariamente en parejas homosexuales, en las que el género es irrelevante.
    Un abrazo

  3. hola, acabo de leer tu parecer sobre lo que se produjo ayer en Cataluña, tus palabras tan certeras tambien me han hecho entristecer, sigo inquieta por la incertidumbre y me gustaria tanto que el entendimiento entre unos y otros fuera pacifico y con respeto , Un abrazo

  4. La tristeza se refuerza a sí misma, por lo tanto perjudica seriamente la salud y tiene efectos secundarios.
    La Tristeza y la Furia
    En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan sin darse cuenta …
    En un reino mágico donde las cosas no tangibles se vuelven concretas …
    Había una vez …
    Un estanque maravilloso …
    Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente …
    Hasta aquel estanque mágico y transparente se acercaron la tristeza y la furia para bañarse en mutua compañía.
    Las dos se quitaron sus vestidos y, desnudas, entraron en el estanque.
    La furia, que tenía prisa (como siempre le ocurre a la furia) se baño rápidamente y, más rápidamente aún salió del agua …
    Pero la furia es ciega o, por lo menos, no distingue claramente la realidad. Así que, desnuda y apurada, se puso al salir, el primer vestido que encontró …
    Y sucedió que aquel vestido no era el suyo, sino el de la tristeza …
    Y así, vestida de tristeza, la furia se fue.
    Muy calmada, muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza termino su baño y, sin ninguna prisa, o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo, con pereza y lentamente, salió del estanque.
    En la orilla se dio cuenta de que su ropa ya no estaba.
    Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo. Así que se puso la única ropa que había junto al estanque: el vestido de la furia.
    Cuentan que, desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada. Pero si nos damos tiempo para mirar bien, nos damos cuenta de que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad, está escondida la tristeza.

  5. Hola Ana. Pienso muy parecido. Estos días he visto familias por las calles con niños portando banderas de unos y de otros. Es una de las imágenes que más me ha apenado. Los niños con banderas. Vivimos en el planeta Tierra y esa debería de ser nuestra bandera. Barreras y diferencias son las que no paramos de señalar y acentuar, en vez de ver aquello que nos une y no lo que nos separa. Las fuerzas se aprovechan de la emoción y el sentimiento, y la razón que es lo que hay que aplicar, se pierde. Y hablo de todos, nadie queda excluido. Te oía decir que el paso del chacra de la emoción al corazón, es de cuatro dedos pero que es un paso muy grande aunque parezca una distancia muy corta. Si ponemos los cuatro dedos en vertical, aparecen las cuatro barras (escribiendo me ha aparecido la imagen ). Puede que sea una señal de esperanza a que la situación se llene de Luz, de Amor y Harmonía . Un abrazo fuerte a los cuatro. Mua, mua.

    • Buenas tardes Cristina, gracias por el comentario. Lo importante es que las emociones no enturbien la mente. Si el hombre es un “animal racional” y no utiliza la razón, solo queda la parte animal (con perdón de los animales) y está probado que es de los más dañinos y peligrosos. Un fuerte abrazo.

  6. Comparto plenamente tu tristeza. Soy catalana de nacimiento, pero me siento española. Me encanta España. He tenido el placer de recorrer muchos rincones maravillosos, y los siento tan míos, y estoy tan orgullosa de su historia y de sus gentes como lo puedo estar de la de aquí.
    Me avergüenza a dónde hemos llegado. Y cuando oigo el fanatismo y la intransigencia con que se expresan unos y otros, no puedo sino pensar que son las dos caras de la misma moneda. Los mismos perros, con diferentes collares.
    Desearía despertarme un día y que todo ésto sólo hubiese sido un mal sueño…
    Un abrazo!

    • Anna, agradezco mucho tu comentario, en primer lugar porque no nos conocemos y en segundo lugar porque, pese a ello, te has atrevido a exponer tu opinión de forma muy clara. Siempre se ha dicho que “los extemos se tocan”. Te mando un abrazo y espero poder dártelo algún día de verdad.

  7. Soy catalana de padres andaluces, nunca he querido la independencia, pero este pueblo que me lo ha dado todo a mi y a mi familia, no puedo darle la espalda. El Gobierno del Estado en 40 años nos ha dado mucho porque realmente no teníamos nada, pero lleva mucho tiempo corrupto y no se sostiene ( acompañado en muchas ocasiones del gobierno catalán )si los gobernantes no son consecuentes con sus actos, y en 18 ocasiones se le ha requerido y nada. Está claro que nuestro pueblo catalán quiere un cambio y ya no puede más. Permitidme una pequeña reflexión, sólo con el 20% de la población española que podia ejercer el voto y votaron al PP, puede gobernar, por qué si el 30 y pico % de los catalanes que podían ejercer su voto y votaron SI a la independencia no lo pueden hacer? ….y vuelvo a comentar todos ahora mismo están fuera de la ley (65 casos abiertos de corrupción, no se puede más). Quiero mucho a la tierra de España, y lo voy a querer igual esté dentro Catalunya o fuera, pero está claro que junta no avanza. He viajado mucho y sigo haciéndolo y nunca me sentí mal en ninguno de los lugares que visité, para mi no existen las fronteras, el mundo, la Tierra es mi hogar….y tengo claro que Catalunya quiere gestionarse fuera de España. Qué pareja separada no hay construida más felizmente que desgraciadamente junta? Gracias por tu relato. Un abrazo

    • Leo,veo que te has animado. Muchas gracias! Creo que somos muchos los que pensamos así, pero…Es un tema que deberían ser capaces de solucionar los que cobran por hacer política, pero hay una fuerte polarización que no admite diálogo. Qué lástima! Yo también me considero ciudadana del mundo. Un abrazo

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