UNA TELEVISIÓN ESPECIAL

 

UNA TELEVISIÓN ESPECIAL

Morfeo sorprendió a Sophie, navegando por el océano de sus pensamientos y decidió conducirla a un hermoso salón, donde ella era el centro de todo.

Sí, Sophie se vio convertida en una televisión especial que, en aquel momento, se sentía muy triste.

-¿Por qué estaba tan triste, si era el centro de la casa? -se preguntaba.

El salón era espacioso, hermosas cortinas lo adornaban, detalles aquí y allá; una cálida alfombra confería a la estancia un ambiente acogedor y un sofá moderno y confortable parecía observarla.

Verdaderamente, era una privilegiada, ocupaba un lugar destacado en la sala; todos se reunían en torno a ella, bueno todos ya no, ahora otras televisiones más jóvenes estaban salpicadas por la casa.

Desde los ventanales podía contemplarse un amplio espacio verde. En aquella época del año, los días crecían, las plantas también crecían, los habitantes de la casa, solo algunos crecían, otros ya se encogían.

Era un ambiente agradable donde vivía ¿por qué pues estaba triste? Y descubrió que su tristeza no venía de fuera, su tristeza era una tristeza interna, como si tuviera un cerebro y un corazón entre los circuitos.

Cualquier hora era peligrosa, pero ciertas horas eran excesivamente peligrosas…

Si pudiera decir la verdad que conocía…

Si no se viera obligada a ofrecer mentiras…

Pero no, ella estaba allí justo para eso, ella era un arma de manipulación y por esta razón estaba triste, porque a esta televisión no le gustaban las armas, ni la manipulación. Ella deseaba ofrecer noticias de hechos reales, programas para que la audiencia practicara la reflexión, para despertar el ingenio, para fomentar valores y alcanzar un mundo mejor.

Es cierto, ahora ya no anunciaba tabaco, eso ya se acabó, pero aún anunciaba productos que hacían enfermar, bebidas y comidas adictivas, programas de cotilleo, mensajes subliminales que invitaban a obtener lo que quieres pronto y rápido, sin necesidad de esforzarse para triunfar.

Y veía a su audiencia, un público reducido al que había aprendido a amar y se entristecía cuando los veía enfermar por quedarse catatónicos ante ella, por dejarse manipular, porque se tragaban su basura sin apenas rechistar. El cuerpo de su público se iba ensanchando, su cerebro empequeñecía y ella los observaba y en silencio sufría.

Nuestra protagonista, en el momento oportuno, aprovechó un cortocircuito y dejó de manipular.

Feliz reflexión!!!

8 Replies to “UNA TELEVISIÓN ESPECIAL”

  1. Me gusta mucho tu bloc Ana, se nota que lo escribes sean versos o narraciones lo haces con la cabeza y el corazón, sigue adelante guapa

  2. Me temo que la televisión además del circuito tiene ya herederos en forma de móviles o tablets, así que el remordimiento al menos es compartido con estos nuevos instrumentos de manipulación como dices. Un estupendo relato e inteligente la humanización del televisor pasando de ser observada a observadora. Saludos!

    • Tienes toda la razón, la televisión tiene hoy muchos y variados herederos, pero eso del remordimiento compartido, depende de la sensibilidad de cada uno; la del relato ya sabes que es una “televisión especial”.
      Gracias por visitar mi humilde blog y por dejar tu comentario. Un cariñoso saludo.

  3. Real como la vida misma. Hoy en día apenas se utiliza la televisión para entretener. En mi caso cada vez presto menos atención a la mayoría de programas, ni los informativos informan!!!
    Creo que si me pongo en lugar de la TV de tú relato, habría terminado por hacer lo mismo…
    Un saludo.

    • David,gracias por tu comentario. Cuando he visto la TV que ilustraba tu relato he recordado la que ilustraba el mío. Distintos “diseños”, distintas “épocas”. Estoy de acuerdo contigo. Un abrazo

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