AGUA QUE CALME TU SED

AGUA QUE CALME TU SED

febrero 16, 2019 12 Por Ana Palacios

Herida por acontecimientos de la vida, preferías permanecer rodeada de tu silencio, con la soledad como única compañía.

Aún sabiendo que no deseabas conocerme, aquella primera vez me acerqué a ti con la mejor de las intenciones, pero, pese a mis esfuerzos, no conseguí levantar el velo y llegar a tu corazón.

Seguí visitándote, animado por quien me llevaba. No estaba acostumbrado a recibir el rechazo de mi compañía. Tenía buen porte, era cariñoso, paciente y andaba sobrado de experiencia. Para mí no era la primera vez, sabía como empezar para no atemorizarte, para hacerte sentir, para disfrutar ambos con nuestros juegos. Pretendía ser la gota que calmara tu sed, el agua que limpiara tus heridas…

Poco a poco el velo se fue rasgando. Hubo lágrimas retenidas, crisis de llanto, más tarde lágrimas amargas que resbalaban en silencio dando paso a la emoción. El día que se te escapó una sonrisa mi corazón se aceleró. A partir de ahí todo fue más fácil y, entre caricias y juegos, por fin compartimos lo que ambos necesitábamos.

Ahora todo ha cambiado. Te atreviste a dar el salto. Nuestra relación ya se produce en grupo. Yo me siento afortunado, me entrego sin barreras y recibo muchos abrazos, pero para mí, tú siempre serás mi favorita, aunque intente disimularlo.

Cuando termino mi trabajo y he de partir, ladro un poco para que se enteren los que solo ven a través del alma, porque, pese a lo que hayas podido pensar, solo soy un perro que colaboro en un centro geriátrico, mediante un programa de terapia con animales.

Por lo general es el hombre quien domestica a los animales, pero hay casos en los que podría decirse que los animales son capaces de domesticar al hombre rescatándolo del oscuro y angosto túnel en el que se encuentra y despertando en él emociones nobles.

Hace unos días visité una residencia de ancianos, en la que había expuesto un cartel indicando los días en los que había terapia asistida con perros.

Aquel cartel y una foto que vi en las redes, publicada por un amigo de las letras, me animó a escribir unas líneas sobre estos animales que ejercen un gran trabajo como perros guía, perros policía, de salvamento, tiradores de trineos y en los últimos años a través de Programas de Atención Asistida para niños enfermos, ancianos y personas con depresión, trastornos de comunicación, etc. Esta terapia, llamada Zooterapia, aunque parezca novedosa, viene siendo utilizada desde los griegos. También se utilizan otros animales, como gatos y caballos, pero el perro es muy apropiado por la gran variedad de razas, temperamento y fácil adiestramiento.

La entrada está dedicada a los amantes de los animales, a los profesionales de esta terapia y a mi compañero de letras Josep María.