EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

marzo 23, 2019 12 Por Ana Palacios

Supongo que, al ver la imagen de este pan, a más de una persona se le habrá abierto el apetito.

Ante de seguir, diré que está hecho por mi hermano.

¿Que por qué cuento esto?

Intentaré explicarlo.

Cuando comencé a practicar yoga y más cuando profundicé en la disciplina, preparándome para profesora, cambié muchos hábitos y me instruí en temas como: alimentación, respiración, relajación, meditación, etc.., ya que, el yoga no es una serie de ejercicios, asanas o kriyas, sino una forma de vida.

Con toda mi buena intención yo hablaba con entusiasmo de todos los beneficios que me aportaba, pero descubrí que a nadie le interesaba. Me convertí en rara hasta para mi propia familia.

Aún así, reconozco sin rubor que en aquellos años compartí lo aprendido con el mejor grupo de personas con el que un profesor puede soñar.

Hoy ya hago mi camino sin vociferar y solo comparto algunas miguitas en mi blog por si pueden interesar.

Han pasado más de 20 años desde aquello y ahora mi querido hermano se ha iniciado en el arte de la alimentación sana y la incompatibilidad de los alimentos. ¡No me lo podía creer! Os diré que supuso para mí una gran alegría y al mismo tiempo la confirmación de algo que ya sabía: Que cada cosa llega a su debido tiempo y que cada cual tiene su propio ritmo.

Y ya que hablo de alimentación, comentaré que estoy leyendo un libro que, dada su complejidad, he de ir asumiendo y desgranando poco a poco.

Expone que el Universo alimenta al hombre desde tres puntos. Que la vida es transformación y que el hombre transforma Hidrógenos inferiores en Hidrógenos más finos, mediante la octava ascendente del alimento. Está claro ¿no?

Como ya sabemos, el alimento que comemos es primero transformado en materia más fina y como tal empieza a penetrar, a través de las paredes del estómago, en el torrente circulatorio. Sin embargo, dice, cometeremos un grave error si pensamos que solo la comida interviene en este proceso digestivo, ya que también tienen una gran importancia el aire que respiramos y las impresiones que recibimos y que aunque no se puede cambiar la vida, sí se puede cambiar la forma en que reaccionamos a las impresiones.

Así que, sin duda, estaría bien elegir una alimentación sana, respirar largo y profundo y vigilar nuestras reacciones.

Y aquí lo dejo por hoy.

¡ Feliz digestión!