SEGUNDA CONSULTA A MADAME SANTAL

SEGUNDA CONSULTA A MADAME SANTAL

octubre 16, 2019 6 Por Ana Palacios

Aclaración para quienes habitualmente leen mis escritos:

Amigas, amigos, desde hace un tiempo, las neuronas de mi cerebro parecen estar cansadas y las musas todavía están de vacaciones, así que ya podéis imaginar cual es la razón por la que, últimamente, no escribo relatos ni reflexiones y por el contrario visito a una vidente. No es una profesional cualquiera, Madame Saltal es lo mejor de lo mejor y he de decir que sus consejos me van como anillo al dedo. Os la recomiendo, siempre tiene una fórmula magistral para aliviar pesares o hechizos.

Respetada y admirada Madame Santal.

Heme aquí, de nuevo ante usted, la más grande de las videntes, para hacerle saber que su respuesta me vino como agua de mayo, aunque, si bien es cierto que se solucionaron aquellos problemillas que andaban más cercanos, tengo la sensación de que el aprendiz de mago ha vuelto a las andadas.
Tal vez no sea maldad lo que le mueve, sino ignorancia, pero el hecho es que algo debe soltar en el aire que, cuando lo inhalo, me deja sin ilusión y descolocada. Lo curioso es que en estos momentos de mi vida, por razones que no vienen al caso, permanezco casi todo el día en casa, razón por la que también pienso que me puede llegar el encantamiento a través de las ondas electromagnéticas de la televisión.
Por ejemplo, le diré que me cuesta comprender la verborrea de muchos personajes influyentes. ¡Ay, si mis amigos Sócrates y Platón levantaran la cabeza…!
Independientemente del color y de la talla, son auténticos malabaristas, interpretan bien su papel, nos hacen mirar hacia donde a ellos les interesa y, cuando nos damos cuenta, nuestras esperanzas se han truncado.Y luego están las perlas que sueltan:

“Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor ”

“El dinero público no es de nadie”

“España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”

“Los mendigos son una dificultad añadida para la limpieza de las calles”

“Dicen que estamos locos por inaugurar un aeropuerto sin aviones, no han entendido nada”

“La mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas”

Sí, ya sé que estas frases están sacadas de contexto, pero aún dentro de él resultan incomprensibles para una mente limitada como la mía.

No voy a señalar con el dedo a nadie, porque, como bien dice el refrán: “Se dice el pecado pero no el pecador”. Madame, ¿alguien más le ha planteado problemas similares? Es que me gustaría saber si estos síntomas corresponden a un simple catarro o a una epidemia.

Gracias por abrirme tan generosamente las puertas de su consultorio; tengo la sensación de que, aunque sus consejos alivien mis pesares, esta no será la última vez que la visite.

Afectuosamente,

Una hechizada


***

Respuesta para una hechizada:

Mi distinguida dama hechizada, su raudo regreso a mi gabinete en verdad me agrada tanto, que le aseguro que me siento muy afortunada por contar con otra nueva clienta, tan fiel como usted. Por cierto esa agua de mayo, no sé si lo sabrá pero es el agua por excelencia que usamos los alquimistas, sanadores y videntes, como principio activo para elaborar pociones o hechizos mágicos, por lo que le recomiendo que llegado ese mes florido y reverdecido, intente guardar una jarra o recipiente de su elección, de este agua recogida en las primeras horas del amanecer, ya que sirve de gran ayuda para liberar malos espíritus.

Me comenta que el tal aprendiz de mago ha vuelto a las andadas espeluznadas y enfurruñadas de malaje e infortunio… A este paso en lugar de aprendiz, me temo que ha completado con diligencia y sapiencia el curso completo de «Magia Potagia» con aerofagia y ahora se divierte con su mala suerte.
¡Claro que algo suelta en el aire y mi bola de cristal así lo afirma! puesto que el tal tunante al sufrir aerofagia galopante, suelta eructos a doquier por placer y es que ingiere aire por un tubo sin embudo, vamos que le entra el viento a barlovento tan virulento, que luego pasa lo que pasa y al final sufre usted las consecuencias.

En cuanto a ese objeto electrónico hegemónico, que llaman televisión, ande con cuidado porque lo inventó el diablo para aborregar al rebaño con engaño. Y por si fuera poco, sus ondas electromagnéticas son tan frenéticas, que acaban por chamuscar las neuronas.


Siguiéndoles el rastro de alabastro a esas perlas, que sueltan los tales juglares verborréicos de lengua malsana con almorranas, permítame que reflexione en voz alta y ya verá como enseguida le pilla el truco del almedruco a estos parásitos bribonacos, capaces de chuparle la sangre (esperanza) al más listo y ya ni le cuento a los tontos.

«Relaxing…. »  —> Mientras tú te dedicas a pagar el precio de una taza de té con leche en la Plaza Mayor,  yo me la tomo a tu salud por la gracia de Dios.

«El dinero… » —> Lo público para la mayoría no es de nadie, porque todo es de una élite con satélite, que mueve los hilos de las marionetas del planeta.

«España… »   —> España como gran nación con devoción, está formada por patriotas, que no pagan cuotas y el resto es ¡chusma!

«Los mendigos —> Los mendigos son la vergüenza añadida a la insolencia de quienes teniendo el poder de ayudarlos, hacen la vista gorda y si te he visto no me acuerdo, porque lo importante es la limpieza pública y ellos huelen mal.

«Dicen que…» —> No, no hay nadie que entienda, que la solución de la crisis sea inaugurar aeropuertos sin aviones ni compensaciones para las pensiones.

«La mayor…» —> Los falsos y falsas son quienes afirman, que la tal violencia no existe y que por tanto, no hay que denunciarla. De seguir así, les crecerán narices de Pinocho «a troche y moche» o mejor a trocho y mocho que rima con ocho.

Supongo que después de mi particular traducción, no hará falta que se compre «El libro gordo de Petete» o la enciclopedia Espasa de andar por casa, pues su mente está perfectamente y yo como vidente lo ratifico con sobresaliente.

No se asuste, mi estimada clienta, estos síntomas abundan tanto, que no es cosa de catarro o epidemia, sino de las consecuencias del codiciado poder de las «aves carroñeras», que con descaro nos comen a bocados… ¡Por eso, nos salen ampollas de urticaria totalitaria!

¡Bendecidos saludos y mucha suerte!